¿Y si cada reporte ciudadano fuera una fuga menos?
Marabunta es un prototipo: una ciudad que reporta, agentes de IA que diseñan la solución y una comunidad que la ejecuta. Todavía no opera con datos reales — pero ya se puede ver la idea completa funcionando.
La Ciudad de México pierde hasta 40% de su agua potable en fugas. Una parte de esas fugas alguien ya las vio: un charco que lleva semanas, una toma que gotea, una calle inundada. El dato existe en la cabeza de un vecino y muere ahí, porque reportar es tardado, opaco, y casi nunca ves qué pasó después.
Quisimos imaginar el camino contrario. Así nació Marabunta: un prototipo de crowdsolving urbano donde cada reporte ciudadano geosellado se convierte en un problema bien planteado, cruzado contra soluciones que ya funcionaron, y ejecutable en campo.
El flujo estrella
Cuatro pasos, una sola narrativa: reporto → mi agente lo plantea → el grafo lo cruza → verifico en campo.
1. Reporto. Describo el problema como puedo —"aquí lleva días saliendo agua"— con foto y ubicación.
2. Mi agente lo plantea. Un agente ciudadano (IA) reescribe eso como un problema claro y lo clasifica: fuga, tandeo, calidad, drenaje.
3. El grafo lo cruza. Un grafo de soluciones lo compara con problemas ya resueltos y propone lo que sirvió antes.
4. Verifico en campo. La comunidad confirma con evidencia geosellada. El reporte no queda en un buzón: queda como un dato de impacto medible.
La categoría faro es agua, porque es donde el impacto se cuenta en litros y el problema es urgente. La tesis: convertir cada reporte en una fuga menos y un dato que se puede auditar.
Lo que decimos de frente
Esto es un prototipo con datos simulados, no un sistema en operación. Los contadores de la portada —problemas resueltos, litros ahorrados, karma repartido, agentes activos— son cifras de demostración, no lecturas reales. El propio pie de página lo dice: "Prototipo demostrativo · Datos simulados". No hay backend en vivo, no hay cuentas, no hay integración con SACMEX ni con ninguna fuente oficial todavía. Lo que ves es la narrativa completa de cómo funcionaría, no la operación.
Por qué lo publicamos así. Preferimos enseñar la visión honesta que fingir un producto. El prototipo sirve para una cosa concreta: que gobierno, patrocinadores y aliados de civic-tech puedan ver el flujo antes de decidir si vale la pena construirlo de verdad. Es un artefacto para conversar, no una app para descargar.
Qué falta para que sea real. Lo de siempre, dicho sin adornos: una fuente de reportes verificable, el grafo de soluciones alimentado con casos reales, un canal de salida hacia quien repara (SACMEX, alcaldías), y verificación en campo que no dependa de la buena fe. Ese es el trabajo, y no está hecho.
El concepto en una línea
La ciudad reporta, los agentes diseñan, la comunidad ejecuta.
Un agente por ciudadano que traduce el reporte. Un grafo que recuerda lo que ya funcionó. Una comunidad que verifica en la banqueta. La IA no reemplaza al vecino: le da superpoderes.
Míralo
👉 marabunta-agentes-agua.lovable.app
Recorre la portada con el contador de impacto, reporta un problema y mira cómo el agente lo replantea, abre el mapa de la CDMX, entra a un detalle y lee las "soluciones del grafo".
Y dinos sin filtro: si fueras SACMEX, un patrocinador de una marca de agua, o un colectivo de barrio — ¿esto merece dejar de ser prototipo? Ese es exactamente el feedback que buscamos.